Reseña mesa redonda
Durante
la mesa redonda cuatro ponentes nos han hablado de sus respectivos trabajos,
que se centran en cuatro líneas distintas de investigación dentro de la
didáctica de la lengua. La primera ponente hablaba de crear una nueva
metodología para trabajar la competencia oral en los alumnos. El trabajo del
segundo ponente hablaba de cómo inculcar el hábito de la lectura en los
alumnos, utilizando para ello las redes sociales. La tercera ponente estudió
lengua extranjera (francés, concretamente), y su proyecto de investigación se
centra en el Plan de lenguas de centro, activo desde 2011 en la Facultad de
Educación. Por último, la cuarta ponente mezclaba ambas especialidades, la de
lengua castellana y literatura y la de inglés, para trabajar la literatura
desde la comparación.
En
mi caso, me gustaría comentar el trabajo y las experiencias de la última
ponente, la profesora Rivera, puesto que ha hablado de literatura extranjera, tema
que me interesa. Además, de todos los ponentes creo que es la que más se ha
centrado en las experiencias vividas al realizar su trabajo.
La
tesis de la cuarta ponente, la profesora Paula Rivera, surge a raíz de una
pregunta que se le ocurrió durante sus prácticas del MAES: ¿qué ocurre con la
literatura clásica/universal en las aulas? Ella estaba diseñando una propuesta
didáctica para trabajar El lazarillo de
Tormes durante sus prácticas. Se dio cuenta de que la literatura en el aula
se trabaja desde una perspectiva historicista y nacionalista. Rivera nos
comenta que ella quería acercar la literatura universal (obras clásicas no solo
españolas, sino de autores de otros países) a los estudiantes. Para ello
estudió, entre otros autores, a Díaz-Plaja, que afirma que los clásicos tienen
una escasa influencia dentro del mundo adolescente. Rivera quería cambiar esto,
y a partir de esa idea, construyó su tesis. Trabajó en todo tipo de centros:
bilingües, públicos, concertados... Y siguió los siguientes pasos:
1. ¿Qué
obras se editan en el mercado en lengua inglesa? Debía conocer el mercado, por
si acaso los profesores de los institutos le comentaban que no trabajaban con
obras extranjeras porque no las había en las librerías.
2. Cuestionario
a los estudiantes: ¿están conectados con la literatura universal? Rivera
pretendía descubrir si los estudiantes conocían las obras clásicas de la
literatura universal, y por qué medios les habían llegado.
3. ¿Qué
papel tiene el profesorado en todo esto? ¿Qué es lo que piensa?
Como
resultado a su investigación, encontramos las siguientes conclusiones:
- El
cómic y la adaptación como una buena herramienta para hacer llegar los clásicos
a los adolescentes.
- La
intertextualidad es muy importante para que los alumnos entiendan la
literatura, hay que jugar con ella.
- Los
clásicos les llegaban a los alumnos más a través de sus familias que a través
de los docentes, lo cual le resultó chocante y preocupante al mismo tiempo.
- El
cine podría incluirse en el aula, ya que es algo que interesa a los
adolescentes. De hecho, la literatura universal les llega mucho a los
adolescentes mediante las imágenes. Es decir, por medio de películas (por
ejemplo, explica Paula, muchos de los alumnos entrevistados pensaban que el
autor de Alicia en el país de las maravillas era Tim Burton).
- El
docente no está muy seguro de lo que se prescribe y lo que no se prescribe
dentro de la ley.
- Como
idea para concluir: para trabajar obras de la literatura universal, hay que
vincularlas con obras nacionales que ya han estudiado o que conocen mejor. Por
ejemplo, explicar El Lazarillo de Tormes
en conjunto con Oliver Twist.
Personalmente,
he comentado la intervención de la profesora Paula Rivera porque ha sido la que
más me ha gustado, ya que estudié el doble grado de Filología Hispánica y
Estudios Ingleses y siempre me ha parecido un fallo el que en las clases en
España se hable solamente de la literatura española, sin relacionarla con
libros de autores de otras culturas y países. Creo que esta práctica provoca
que muchos alumnos no conecten los movimientos literarios que se suceden en
España y sus características con los movimientos literarios que se iban
sucediendo fuera de España. Teniendo en cuenta que los autores se influenciaban
unos a otros, sería conveniente que los alumnos comprendiesen la importancia de
algunas obras extranjeras. En mi caso, como futura docente me gustaría poder
trabajar la literatura inglesa con mis alumnos, y la creo que la idea de relacionar
obras parecidas (como dijo la profesora Riviera, por ejemplo, El Lazarillo y Oliver Twist) sería una buena forma de que los estudiantes conecten
lo dado en lengua castellana y literatura con las diferentes culturas de los
diferentes países y los movimientos literarios.
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