Reflexión formación permanente del profesorado II
Segunda sesión
Dentro
de la formación permanente del profesorado podemos encontrar dos apartados
distintos: planes y programas y actividades formativas. A su vez, este segundo
apartado lo forman dos subapartados distintos, que son la autoformación y los
cursos, congresos y demás. Con autoformación no nos referimos,
contradictoriamente, a la formación que el mismo docente decide, por voluntad
propia, buscar (ya que eso entra dentro de los cursos y los congresos). La
autoformación la constituyen cosas como, por ejemplo, los grupos de trabajo.
Dentro
de los planes y programas encontramos distintos niveles, que se denominan P1,
P2 y P3. Un ejemplo de P1 es el PLC o Proyecto Lingüístico de Centro.
Para
que en un centro se pueda llevar a cabo un PLC tiene que participar en él al
menos un 50% del claustro. ¿Qué es un PLC? Un documento que recoge los acuerdos
a los que un centro llega a favor de la competencia lingüística. Varía según la
comunidad autónoma. Por ejemplo, las comunidades que con bilingües necesitan
regular cuántas horas se dan en castellano y cuántas en catalán/euskera/etc.
La
idea del PLC surge en el año 2005, principalmente porque España era un país
nefasto en cuanto a los idiomas. En 2015 se crea el Segundo Plan Estratégico de
Éxito de las Lenguas. Ahora ya no nos centramos únicamente en la enseñanza de
las lenguas, sino en la enseñanza de distintas y nuevas metodologías a los
profesores.
Lo
más destacable de la sesión es que la profesora compartió con nosotros el
enlace de la web del PLC en Andalucía (http://www.juntadeandalucia.es/educacion/webportal/web/proyecto-linguistico-centro).
La web contiene, aparte de información acerca del PLC, un sinfín de contenidos de
sumo interés para nosotros, futuros docentes. Entre otras cosas encontramos
recursos y enlaces de interés, que podremos usar en un futuro para nuestras
clases.

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